Hoy he recordado todo el tiempo que pasamos juntas, tus defensas constantes cuando Eduardo me molestaba,las mañanas cuando recorríamos las calles para ir al kinder, de los paseos por las tardes.
Recuerdo tus ojos verdes, tu cabello cano,tu cuerpo delgado y la peineta que nunca te hacia falta. Después que te fuiste a visitar a nuestro Padre Celestial la he guardado junto con tu vestido favorito.
Pero el recuerdo más claro son las noches juntas , cuando nos tomábamos una taza de café y veíamos la novela. Cómo olvidar también cuando Rocío nos levantaba porque tenía miedo de ir al baño sola.
Hoy he recordado todos los momentos tristes y alegres que pasamos juntas. Mirando hacia el cielo,te he visto como el lucero más brillante de este planeta. M e dijiste que nunca te ibas a ir de mi lado, solo tenía que reconocerte entre todas las estrellas.
Con esta carta quiero agradecerte por cuidarme cuando mi mamá tenía turnos en el hospital, por jugar conmigo, por bañarme y consentirme siempre. Tú fuiste mi segunda mamá y ahora mi ángel guardian que me ilumina desde el paraíso.
Abuelita , nunca tuve la oportunidad de decirte cuánto te quería, pero hoy quiero decirte que tú has sido la mayor bendición, la persona que más he amado, la más sincera y tierna. Gracias por preocuparte hasta en tus últimos minutos de vida por mí.
En medio de tantas estrellas te he leído esta carta, he encontrado la mejor abuelita que siempre ha estado junto a mí.
Me despido para que sigas disfrutando de tu vida eterna, pero antes quiero decirte que te amo.
Con mucho agradecimiento y cariño:
Tu nieta consentida
Rosita Canizalez